5 efectos secundarios de trabajar demasiado

El balance entre calidad de vida y trabajo es un aspecto muy importante para muchas personas. Pero muchos de nosotros somos culpables de trabajar muchas horas y no dejar tiempo para nada más. A veces es difícil crear este balance, pero mucho estudios dicen que trabajar más de 55 horas a la semana puede tener efectos negativos en la salud. Entonces, ¿qué se puede hacer para lograr un mejor equilibrio entre el trabajo y la vida?

¿Trabajar demasiado es muy perjudicial?

En resumen, sí. Una semana laboral tradicional es de aproximadamente 40 horas, es muy poco realista en estos días. Muchos de nosotros tenemos semanas laborales que van mucho más allá de las 40 horas. Las razones pueden incluir una sobrecarga de correos electrónicos, tener dificultades para crear barreras mientras se trabaja de forma remota y falta de personal en la empresa. El exceso de trabajo puede crear efectos secundarios que perjudican nuestra salud mental y física.

Hay muchas formas en que trabajar en exceso puede afectar la salud. Si uno está sobrecargado de trabajo, los niveles de estrés aumentan, lo que puede provocar falta de concentración, presión arterial alta y una serie de otros problemas de salud.

Estos son algunos efectos secundarios comunes del exceso de trabajo:

No se duerme lo suficiente:
No dormir lo suficiente puede ser una señal de sobrecarga de trabajo. Dormir mejora la salud física y mental, por lo que perder tiempo de sueño puede afectar la forma en que el cuerpo enfrenta el estrés, resuelve problemas o se recupera de una enfermedad.

No se come suficiente durante el día:
Si hay demasiado trabajo, es fácil quedarse enfocado en una tarea y olvidarse de comer durante el día. No comer y saltarse comidas puede hacer que los niveles de azúcar en la sangre bajen, lo que lleva a tener poca energía e incluso a la posibilidad de que se atraque con alimentos poco saludables más tarde en el día.

No hay tiempo para hacer ejercicio:
Todos sabemos que el ejercicio es importante, pero cuando estamos sobrecargados de trabajo es probablemente una de las primeras cosas que dejamos de hacer. Pero alguna forma de ejercicio, idealmente 150 minutos de ejercicio de intensidad moderada o 75 minutos de actividad aeróbica vigorosa cada semana, puede ayudar a prevenir la depresión, disminuir la presión arterial, mejorar el colesterol, ayudar a controlar el azúcar en la sangre y reducir el riesgo de enfermedades cardíacas y diabetes.

Es fácil descuidar de las relaciones personales:
Perder obras de teatro escolares o actividades de fin de semana debido al trabajo es perder perdiendo un momento social crucial. Tener esas conexiones sociales ayuda con la soledad, pero también ejercita la memoria y las habilidades cognitivas al mismo tiempo que aumenta la sensación de felicidad y bienestar.

Puede terminar recurriendo a las drogas o al alcohol:
No es raro que las personas recurran a las sustancias cuando se sienten abrumadas o cuando sienten que solo necesitan desconectarse. El abuso de sustancias puede provocar una disminución de la productividad, un aumento de las lesiones físicas en el trabajo y afectar la capacidad de concentración.

Cómo manejar el estrés laboral

Puede ser difícil dejar de trabajar si aún hay tareas pendientes. Pero tener un mejor equilibrio entre el trabajo y la vida personal lo hace no solo más productivo sino también más saludable en general. Aquí hay algunas pequeñas formas en que se puede aliviar el estrés laboral.

Establecer límites:
Es necesario establecer expectativas. Determinar lo que se va a hacer cada día y a qué hora se termina de trabajar.

Establecer una rutina:
Planear algo que uno desee hacer después del trabajo, como una clase de ejercicios, leer un libro o hacer yoga.

Dejar ir el sentimiento de culpa:
No hay razón porque sentirse mal. Suele haber sentimientos de culpa, pero hay que recordar que para ser la mejor esposa o esposo, padre o hijo, hermana o hermano, hay que cuidarse a uno mismo antes que nada.

Es de suma importancia estar consciente de lo que el cuerpo está pidiendo y cómo lo podemos asistir. Siempre llevá un termómetro Meditemp con vos para monitorear la fiebre en dado caso que te sintás mal.